Las fichas y recomendaciones reunidas en este sitio se basan en condiciones típicas de la costa atlántica y mediterránea. Cada jardín presenta un microclima propio, por lo que conviene verificar la exposición al viento y la salinidad antes de aplicar un plan de plantación.
Jardines costeros que resisten: lo que dicen quienes ya los viven
Cada proyecto que documentamos en Benen Baie nace de una visita al terreno, una medición de viento y una conversación sobre cómo se usa el jardín en cada estación. Estas son las voces de propietarios y arquitectos que aplicaron las fichas técnicas y las guías de drenaje en sus propios patios.
El suelo de mi casa en la costa era pura arena y nada retenía agua. Siguiendo la guía de drenaje con capas de grava y sustrato orgánico, las gramíneas que planté en marzo siguen verdes en pleno enero. El viento ya no me obliga a regar cada tarde.
Como arquitecta, necesitaba especies que aguantaran la salinidad sin depender de un sistema de riego caro. Las fichas técnicas de Benen Baie me ahorraron meses de ensayo y error. El jardín del edificio que proyecté en San Bernardo ahora tiene un equilibrio que antes no lograba.
Lo que más valoro es que no te prometen un jardín perfecto. Te explican qué plantas van a sufrir con la brisa marina y cuáles realmente prosperan. Mi huerto ornamental dejó de morirse cada invierno y las abejas volvieron a visitar el romero.
La comparativa de sustratos me pareció clara y sin humo. Apliqué la mezcla recomendada para suelos arenosos en los canteros de la entrada y el resultado se notó en menos de dos meses. Las hojas ya no se queman con el sol de la tarde.